the MHA of Westchester We Can Help. 914-345-5900 • help@mhawestchester.org
Home|What's New|Privacy|Giving|Volunteering

Education > Our Community Education Services

Qué esperar cuando sucede lo inesperado

Cuando sucede lo inesperado, lo indeseable o temido, las personas de la tercera edad tienen la ventaja de contar con la madurez y la sabiduría propia de esa etapa de la vida. Una estrategia posible es identificar las aptitudes y apoyos que le han ayudado a enfrentar situaciones difíciles en ocasiones anteriores, y volver a confiar en ellos. También es posible, sin embargo, que las experiencias aterradoras de hoy despierten el recuerdo de traumas y temores pasados. Esos recuerdos pueden aumentar el estrés y producir respuestas inadecuadas.

Algunas de las respuestas más habituales ante situaciones amenazantes son:

  • Preocuparse por usted mismo/a y por sus seres queridos.
  • Sentirse confundido/a o desorientado/a.
  • Sentirste triste, enojado/a, y vulnerable; o, por el contrario, sentirse paralizado/a o insensible.
  • Sentirse vulnerable.
  • Experimentar dificultad para concentrarse o para recordar cosas.
  • Experimentar dificultad para dormir.
  • Desarrollar síntomas físicos.

Otras reacciones muy comunes son:

  • Sentirse sin ganas de realizar sus actividades habituales.
  • Cambio de hábitos -comer, beber, o fumar de manera desacostumbrada.
  • No querer tomar decisiones o preferir que las tomen otros.
  • Agudización de enfermedades ya existentes, como depresión, ansiedad, síndrome de estrés posttraumático, u otras enfermedades o desequilibrios psíquicos.
  • Recurrencia inesperada de recuerdos de pérdidas o traumas anteriores.

Todas éstas son reacciones normales ante situaciones amenazantes o extremadamente estresantes. Cada persona responde de una manera distinta, y recupera la sensación de “normalidad” a su propio tiempo.

Cómo recuperar la sensación de “normalidad”

Ser capaces de enfrentar bien situaciones difíciles requiere planeamiento y preparación. La preparación incluye tanto ciertas precauciones físicas (por ejemplo, tener provisiones en casa y un maletín de emergencias preparado, por si fuera necesario evacuar el edificio) así como medidas de otros tipos.

El planeamiento incluye: tener a mano los números de teléfono de amigos y familiares, y tener organizada y disponible toda la información necesaria sobre sus médicos y los medicamentos que está tomando. También incluye saber adónde recurrir para informarse y cómo contactar los servicios de emergencia más apropiados.

Hay muchas organizaciones que facilitan listas de los elementos necesarios y las medidas básicas para prepararse para una situación de emergencia.

Entre ellas:

la Cruz Roja
http://www.redcross.org/spanish/

FEMA
http://www.fema.gov/spanish/index_spa.shtm

SAMHSA
http://www.samhsa.gov/index.html

Si usted está a cargo del cuidado de otras personas --niños o adultos-- o de animales domésticos, planifique qué hará para protegerlos en una situación de emergencia.

También es importante planear qué medidas se tomarán para proteger nuestra salud emocional y la de otros.

Cómo enfrentar las consecuencias de una catástrofe

(adaptación de NMHA “Coping With Disaster: Tips for Older Adults”)

  • Manténgase en comunicación con amigos y familiares, para tener una mayor sensación de protección y seguridad, y reducir los sentimientos de vulnerabilidad y aislamiento.

  • Hable de sus sentimientos con familiares y amigos. Expresar los sentimientos en palabras ayuda a reducir el estrés.

  • Cuídese mucho. Recuerde comer bien, hacer los ejercicios físicos que hace habitualmente, tomar sus medicamentos y, en lo posible, no cancelar sus citas u otras obligaciones.

  • Pida lo que necesite. Está bien pedir ayuda --sea atención física o médica, apoyo emocional y, en algunas emergencias, apoyo económico.

  • Piense en las cosas que le han ayudado antes en momentos difíciles, y confie otra vez en ellas. Algunas personas encuentran solaz en escuchar música, leer, dar una caminata, o ayudando a otros.

  • Escriba un diario. Incluso si nunca se lo muestra a nadie, ésta es una manera muy eficaz de disminuir la ansiedad. (Los estudios lo comprueban). Si prefiere no hacerlo por escrito, puede grabarlo en una cinta o en la computadora. Compartir sus pensamientos por email con miembros más jóvenes de la familia es también una forma importante de mantenerse en contacto y, al mismo tiempo, ir escribiendo una historia familiar.

  • Controle aquellas cosas que sí pueda controlar.

  • Manténgase en contacto con su comunidad --sea a través de un centro comunitario, o religioso, o cualquier otro lugar donde se sienta a gusto. Si puede, ofrézcase como voluntario/a para ayudar a otras personas. Compartir las experiencias de otras instancias en su vida en que tuvo que enfrentar situaciones difíciles puede ser una contribución muy importante, especialmente para los niños. Recuerde que están en el proceso de aprender que son capaces de enfrentar situaciones difíciles, y de desarrollar sus propias formas de hacerse más fuertes. Las experiencias que usted pueda transmitir les serán muy valiosas.

  • Intégrese a un grupo de apoyo. Tal vez haya alguno en algún centro de personas de la tercera edad, o en su centro religioso o comunitario. Consulte la Asociación de Salud Mental o el Departamento de Salud Mental del condado para saber qué grupos de apoyo se han abierto.

  • Vuelva a su rutina habitual todo lo que le sea posible y tan pronto como pueda. Pero si el tiempo pasa y usted no se va sintiendo mejor, trate de consultar con alguna persona especialmente capacitada para ayudar a confrontar momentos de angustia. Tal vez su médico o un religioso de su propia fe? podrían ayudarle. También podrá encontrar en las distintas áreas de Westchester profesionales especializados en salud mental en condiciones de capacitar a la gente a enfrentar momentos extremadamente difíciles. Para encontrar a alguien con quien pudiera hablar de estos temas, comuníquese con la Asociación de Salud Mental de Westchester (Mental Health Association of Westchester), o con el Departamento de Salud Mental de la Comunidad (Department of Community Mental Health).

  • Si ha sufrido una experiencia traumática previamente en su vida, o si en algún momento sufrió alguna enfermedad mental, tal vez le convenga hablar con un profesional especializado en salud mental, como medida de precaución preventiva.

  • Considere que es posible que experimente una “reacción de aniversario”, es decir, una recurrencia de sentimientos similares al acercarse el aniversario de los hechos. Este tipo de reacciones son esperables y normales. Saber que pueden ocurrir, y recurrir a las estrategias apropiadas (indicadas arriba) le ayudará a reducir los efectos que pudieran producir.

Regrese al comienzo de la página.